¿Existen demasiadas redes sociales?
Varias redes sociales
Acabo de contar cuantas redes sociales a las que pertenezco y son diez. ¡DIEZ! Bueno, diez son las que puedo recordar en este momento. He contado a mis “amigos” y, ¡¡¡suman más de 940 en total!!! Entiendo que habrá duplicados en ese cálculo, pero es una cifra increíble. Y me canso sólo de pensarlo.

¿Como consumidores, nos presionamos demasiado para ser sociables en Internet? ¿Cuántas veces hemos aceptado a un pedido de una conexión que realmente no interesa tanto? ¿Nos acordamos de a cuantas redes sociales nos hemos inscrito? ¿Gestionamos, con frecuencia, nuestras listas de amigos y opciones de privacidad? Ahora que hay tantas redes sociales, cada una con un valor distinto (sea el vertical, features, o los amigos ya registrados), tenemos demasiadas opciones y una red tan amplia que a lo mejor no se puede manejar. Este síndrome se llama el número de Dunbar.

Las redes sociales nos dan un medio más interactivo para llegar al usuario, pero a la misma vez los usuarios pueden cansarse de absorber y filtrar tanta información. Entonces las medidas de Marketing tienen que basarse en la eficaz, no sólo en el volumen del Reach. La pregunta que hay que hacernos es si estamos alcanzando a los usuarios correctos, o si estamos sólo contactando con cualquiera.

Estudios de iProspect recomiendan usar redes sociales con una categoría vertical. También se puede aprovechar del conocimiento sobre los perfiles sociales y flujos de comunicación para identificar a los influyentes. Sobre todo, Engagement es la clave…

  • The Search Engine Journal tiene una lista breve (en inglés) de medidas de engagement.
  • Eric T Peterson ofrece una fórmula flexible y personalizada para determinar cuales son las mejores medidas de engagement.
  • Javier Godoy tiene una presentación interesante en Slideshare.com “Como medir nuestra presencia en medios sociales”

Todo el mundo del Marketing reconoce los nombres de Al Ries y Jack Trout. Son famosos por sus libros sobre la estrategia de marketing, por ejemplo “Las 22 Leyes Inmutables del Mercadeo”, “Posicionamiento” y “La Guerra de la Mercadotecnia”. En este último, proponen que entramos a una época en la cual la orientación hacia el consumidor ya no es suficiente. El argumento es que si todas las empresas se orientan hacia el consumidor, ya no es una ventaja competitiva. Según ellos, hay que orientarse hacia el competidor….o sea, montar la estrategia de mercadeo como si fuera una guerra, buscando y atacando los puntos débiles en las posiciones de sus competidores.

Pero no creo que podemos simplemente olvidarnos del consumidor, enfocando nuestras estrategias sólo en el competidor. Aún en los mercados más competitivos, hay que entender al consumidor y sus necesidades. Un ejemplo podría ser el sector de alta tecnología, que se basa mucho en servicios con una relacion directa con el consumidor y dónde el mercado suele ser cambiante.

Tony Seba, profesor de Marketing en la Universidad de Stanford y consultor de startups y compañías en Silicon Valley, tiene su propia receta y está al nivel de Ries o Trout. Seba recomienda 9 reglas para una estrategia ganadora en productos de alta tecnología. Tuve el placer de colaborar un evento en Instituto de Empresa donde Tony Seba presentó sus recomendaciones a casi 300 alumnos internacionales del programa del MBA.

Su libro, “Winners Take All: The 9 Fundamental Rules of High Tech Strategy”, intenta ofrecer reglas básicas para cualquier tipo de empresa que compite en el sector tecnológico. Sus reglas se basan en el análisis de varias empresas “ganadoras” y “perdedoras”, por ejemplo: Skype vs. Vonage, Google vs. Yahoo!, Facebook y LinkedIn vs. Friendster o MySpace. Las reglas son bastante sencillas y toman en cuenta, según Tony, que “la adopción es un proceso social”. Por ejemplo,

  • “sentir el dolor. Después crear el producto”
  • “Convertir campeones, no ofertas”
  • “Diseñar productos y servicios que son fáciles de adoptar.”

Pero la ejecución siempre es la clave.Por ello, hay que orientarse siempre hacia el consumidor, hacia el competidor, hacia el inversor y hacia sus propios empleados. Hay que comunicar el producto bien. No basta con simplemente crear un producto “chulo”. Hay que venderse en todos los momentos, pero venderse con inteligencia. Hay que entender lo que puedan pensar los inversores, los consumidores al ver tu producto. Especialmente ahora en tiempos de crisis, hay que entender los riesgos percibidos de parte de los inversores y los consumidores y cómo se pueden comunicar los beneficios del producto, tanto para venderles confianza y quitarles temores. En suma, en la profesión del mercadeo, parece que no todo el mundo cree que se ha muerto la orientación hacia el consumidor. Hay que ser empresario, guerrero y antropólogo a la vez…

Vídeo en inglés de la presentación de Tony Seba en Google, donde explica sus nueve reglas:

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